Estación Sufragio: Comisión Senatorial

 

 

Por: Adalberto Carvajal

En la ficción política de Estados Unidos (tanto en novelas como en películas o series) se muestra a los senadores, especialmente a los presidentes de una comisión, como aquel legislador capaz de cambiar una política pública y darle al traste a cualquier proyecto de gobierno.

No pocas historias terminan con la escena de una comisión senatorial sesionando para enjuiciar a los más altos funcionarios de la administración (así sea el director de la CIA o del FBI) quienes, incapaces de comprobar que han actuado conforme a la ley, terminan soltando la sopa y embrocando hasta el mismo presidente de la nación.

Pese a tan romántica imagen, no veo al presidente de la Comisión de Marina en el Senado de la República, el priista Alejando Moreno, en posibilidad de frenar el proyecto de Manzanillo II.

Aunque tampoco imagino por qué querría oponerse el dirigente nacional del tricolor al desarrollo portuario en Colima, como no sea para forzar la inclusión de empresarios amigos suyos en la construcción o futura operación de terminales de carga en el Vaso II de la laguna de Cuyutlán. Alito es famoso por no dar paso sin huarache.

Asumiendo que a Moreno Cárdenas ni le va ni le viene el tema portuario, para los tres senadores por Colima, en cambio, involucrarse en el proyecto del Nuevo Puerto de Manzanillo-Cuyutlán es crucial.

Los dos senadores de mayoría, Virgilio Mendoza y Ana Karen Hernández (el primero del PVEM y la segunda del PT, ambos partidos aliados de Morena), son miembros de la comisión; el primero es, de hecho, secretario de esta.

Por su parte, la senadora por la primera minoría Mely Romero no figura en la lista de integrantes de la Comisión de Marina, pero como representante del estado de Colima tiene un legítimo interés en el seguimiento del proyecto.

EL PREMIO MENOR

Virgilio y Mely, además, como aspirantes naturales a la candidatura al gobierno estatal entienden que el puerto será un factor para determinar el perfil del candidato que, tanto el oficialismo como la oposición prianista, presentarán en las elecciones locales de 2027.

Los dos ya fueron candidatos en 2021, pero en ese entonces Mendoza Amezcua no consiguió ser el candidato para gobernar el estado que la 4T entregaría al Verde (tampoco declinó en favor de Indira Vizcaíno); mientras que Romero Célis quedó segunda en la competencia.

Con la inclusión del titular de la SEP, Mario Delgado, en la carrera por la gubernatura Virgilio pierde un turno en la oportunidad de ser la alternativa varonil a la candidatura feminista de Rosi Bayardo, en el remoto caso que Morena decidiera que en Colima toca hombre.

Sin embargo, Mendoza representa ahora la mejor carta de la Cuarta Transformación para retener la presidencia municipal de Manzanillo. Esto en la nada improbable circunstancia de que Griselda Martínez (que, ya enfrentada a Morena, también jugó para el Senado el año pasado) contienda por un tercer periodo a la alcaldía.

Aun cuando Mely tendrá que disputar con el panista Riult Rivera la eventual candidatura de una coalición PRI-PAN, la senadora no tiene menor viabilidad de triunfo que el alcalde de Colima.

Dado que en la entidad siempre hay mayor participación en una elección presidencial que en la intermedia cuando se elige al titular del Ejecutivo local, como candidata al Senado en 2024 (y no obstante que su fórmula perdió frente a la dupla Virgilio-Ana Karen) Romero obtuvo más votos que en los comicios para gobernador.

RELACIÓN PUERTO-CIUDAD

Tal como la detonación agrícola del valle de Tecomán en los años cincuenta, la inauguración del hotel Las Hadas en 1974, la instalación de la Termoeléctrica en 1982 o la apertura del puerto interior como parte también del Plan Colima de Miguel de la Madrid, el complejo de terminales en Manzanillo-Cuyutlán va a impactar significativamente al estado, y a terminar de orientar sus vocaciones productivas, de la agrícola y turística hacia el sector logístico e industrial.

Si bien el impacto del nuevo puerto tiende a ser positivo en términos económicos, no hay duda que complicará todavía más las condiciones de vida de los habitantes del estado, especialmente de los manzanillenses que ven al movimiento de carga como una fuente inagotable de problemas… y también de oportunidades.

En sus actuales dimensiones, el recinto aduanal ya dificulta la relación Puerto-Ciudad. Por eso es que, más allá de reconocer los beneficios que los actuales muelles de San Pedrito y el nuevo fondeadero en Cuyutlán traerán al estado, los senadores colimenses plantearon al titular de la Asipona Manzanillo, Mario Alberto Gasque Peña, los objetivos en materia de desarrollo urbano y social que debe contener un plan de gran visión, mínimo a 30 años, para el crecimiento portuario.

En el resumen que presentó Virgilio Mendoza como promotor de la visita de la Comisión de Marina[1], la coordinación de la administradora portuaria con el gobierno del estado y los municipios debe prever en primer lugar que, a medida que se realizan las obras del nuevo puerto en Cuyutlán, se mantenga la inversión en la infraestructura urbana que se requiere concluir en las inmediaciones de San Pedrito.

Para Mendoza Amezcua, es necesario seguir invirtiendo cada año para que, cuando estén operando los dos puertos, San Pedrito cuente ya con la conectividad urbana que permita mayor movilidad a los usuarios.

JUAN, EL PESCADOR

En segundo lugar, hay que atender a las 25 cooperativas de pescadores de la laguna de Cuyutlán que se verán afectados directamente, ya que ese Vaso II al que se refiere el decreto del recinto portuario es donde mayor pesca hay.

Una vez iniciado el dragado, dejará de haber pesca en la laguna y, en ese sentido, el compromiso del almirante Gasque Peña fue encontrar algunas alternativas económicas para el sustento de los pescadores.

Por cierto, en la propuesta de opciones de trabajo habrá que incluir a ese sector de los salineros que trabajan en la ribera del Vaso III. Con la apertura de un canal de navegación más amplio y profundo, cambiará sin duda el grado de salinidad en el agua del estero. Y no está claro si eso reducirá los actuales rendimientos de las salinas.

SE HACEN PLANES:

Finalmente, pide Virgilio, el crecimiento del Nuevo Manzanillo debe ir aparejado de acciones de equipamiento urbano en las colonias aledañas al futuro recinto.

Dada la expansión de la actividad portuaria, lo ideal sería refundar la ciudad de Manzanillo tan lejos como la orilla del río Marabasco, pero como eso es imposible habrá que rediseñar la actual traza, abrir vialidades, recuperar espacios públicos y crear reservas territoriales para que la ciudad no colapse ni su población quede atrapada entre los dos puertos.

Virgilio puso “en la mesa que hay empresas profesionales y reconocidas que pueden efectuar un estudio de gran visión a 20 o 30 años, para saber qué pasará con salud, vivienda y educación”.

El ofrecimiento del senador ecologista nos lleva a preguntarnos: ¿qué, acaso, el proyecto del puerto no incluye ya esas obras complementarias?

Como sea, las necesidades que irán emergiendo conforme se concluyen las primeras fases de la megaobra, deben irse incorporando como objetivos particulares al Plan Estatal de Desarrollo y al plan municipal vigente.

Entiendo la cuestión que plantea Virgilio: se trata de que la construcción del puerto avance en paralelo a la solución de los problemas que ocasionará el enorme tamaño del nuevo recinto. Y no que se priorice el megaproyecto, dejando para después la atención a los impactos negativos que tendrá Manzanillo II.

GRUPO DE TRABAJO

La relación Puerto-Ciudad es una preocupación local, a Alito Moreno le interesaron más otros temas que son clave para el desarrollo de Manzanillo-Cuyutlán: lo relacionado con la capitanía de puerto y con la aduana[2].

Está en su papel, Alito no arrastra el compromiso que los tres senadores por Colima tienen con sus electores ni con la entidad a la que representan ante el pacto federal. Sus preocupaciones tienen más que ver con asuntos de seguridad nacional e ingresos.

Del binomio colimense de la 4T en el Senado, el crédito se lo llevó Virgilio Mendoza. Ana Karen Hernández lo acompañó, pero le cedió el protagonismo a su compañero de fórmula.

Quien no quiso quedarse atrás, fue Mely Romero:

“Es fundamental que la expansión del puerto, especialmente el desarrollo del nuevo puerto en la laguna de Cuyutlán, se planee con visión de largo plazo. Se trata de un proyecto que cuadruplicará la capacidad operativa actual, con un aumento exponencial en el flujo de carga y generación de empleos, pero que también exige mejoras urgentes en vialidades e infraestructura para evitar colapsos logísticos”, afirmó la senadora priista[3].

Romero Celis propuso la creación de un grupo de trabajo estatal que supervise el desarrollo portuario, integrando a la comunidad portuaria, sociedad civil y especialistas en logística y urbanismo. “Debemos prever los retos que traerá consigo el crecimiento del puerto para que los beneficios sean reales para Manzanillo y Colima”, enfatizó.

Tras reconocer la disposición de las autoridades portuarias y de seguridad para establecer mesas de trabajo que permitan atender estas preocupaciones, adelantó que desde el Senado “daremos seguimiento puntual para asegurar que el crecimiento del puerto sea ordenado, eficiente y con visión de futuro”.

UN GOBERNANTE PORTUARIO

Para darle seguimiento al proyecto del nuevo puerto sí vemos actuando a los senadores por Colima, aunque no tendrían el poder de veto que, según Hollywood, tienen los patricios en Washington.

Virgilio habló de contribuir con sus propios estudios a la planeación del puerto. Y Mely sólo pide que la dejen participar en el grupo de trabajo estatal. Cabe recordar que el Ayuntamiento de Manzanillo presentó un plan de desarrollo urbano que contempla esta problemática. Y que el PED tendrá que armonizarse con el proyecto ejecutivo del nuevo puerto.

En otras palabras, los distintos aspectos del proyecto portuario irán alimentando la discusión pública y el discurso político camino a 2027. La sucesión gubernamental se resolverá en función de quien se presente como el cuadro que más entienda y mejor sepa narrar la dinámica portuaria.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com


[1] ‘Virgilio Mendoza expone tres puntos para evitar afectaciones en ciudadanía ante crecimiento del Puerto de Manzanillo’. Nota de Edgardo Zamora. Colima Noticias, 22 de febrero de 2025. https://www.colimanoticias.com/virgilio-mendoza-expone-tres-puntos-para-evitar-afectaciones-en-ciudadania-ante-crecimiento-del-puerto-de-manzanillo/

[2] ‘Conocen Senadores de la República el Proyecto Portuario del Nuevo Manzanillo’. Nota de Alfredo Quiles Cabrera. Colimanoticias, 21 de feberero de 2025. https://www.colimanoticias.com/conocen-senadores-de-la-republica-el-proyecto-portuario-del-nuevo-manzanillo/

[3] ‘Fundamental, con ampliación del puerto, mejorar vialidades e infraestructura: Mely Romero’. Colimanoticias, 21 de febrero de 2025. https://www.colimanoticias.com/fundamental-con-ampliacion-del-puerto-mejorar-vialidades-e-infraestructura-mely-romero/