
Estación Sufragio: Foto de la discordia
Con profundo pesar por la muerte de la maestra
Josefina Sánchez González,
y mi solidaridad y afecto con
Víctor de Santiago.
Por: Adalberto Carvajal
No hay que hacer un análisis semiótico de la imagen para descubrir que el momento en el que varios de los cuadros de Morena ignoraron el paso de la presidenta Sheinbaum mientras se tomaban la foto, no fue intencional sino una distracción que los involucrados lamentarán el resto del sexenio.
Sin embargo, en un ejercicio de nado sincronizado, columnistas y opinadores en medios audiovisuales se dieron prisa en encontrar los significados ocultos de una simple anécdota que la propaganda negra ha querido convertir en uno de ‘los nuevos episodios nacionales’.
Plagiándose unos a otros o muy probablemente respondiendo a la línea dictada desde una consultoría en comunicación política, todos esos comentócratas y payasos del rodeo digital concluyeron que, al dar literalmente la espalda a la mandataria, los personajes alrededor de Andrés López Beltrán hicieron patente su desdén por el liderazgo de Sheinbaum.
No es más que política ficción extrapolar la supuesta rivalidad que dos de ellos tienen con la doctora, desde que compitieron por la candidatura presidencial. Y es mera especulación adelantar la supuesta fractura que sufrirá el movimiento de la 4T en 2030, cuando –según estos pitonisos– Claudia pretenderá imponer como sucesor a alguien que no sea el hijo de Andrés Manuel López Obrador.
Si bien el sentido común indica que hubiese sido imposible para los fotoadictos fingir que no veían a la presidenta aproximarse, esto se infiere sólo cuando recortas el video al momento en que Sheinbaum pasa junto a ellos. En ese encuadre, resulta inexplicable que ninguna persona de la ayudantía les advirtiera: ‘Señores, ahí viene la presidenta’.
Pero si corres la transmisión minutos atrás, es evidente que no había ritmo en la marcha. Claudia se acercaba muy lentamente al templete, porque iba saludando de mano o de beso a los asistentes que se habían colado hasta la valla. Y no apuraba el paso porque no iba negarle a nadie la firma de un autógrafo o una selfie con la presidenta de México.
La última vez que Andrés Manuel López Beltrán, Ricardo Monreal, Manuel Velasco, Luisa María Alcalde, Adán Augusto López, Victoria Rodríguez Ceja y Alejandro Esquer voltearon a ver dónde venía la presidenta, Claudia estaba suficientemente lejos. Calcularon que alcanzaban a tomarse la foto, pero en el último tramo Sheinbaum aceleró la caminata.
PERIODISMO DE IMAGINACIÓN
Si quisiera emular a los imaginativos comentócratas, diría que cuando pasó junto a ellos ‘claritamente’ se pudo leer en los labios de Sheinbaum cómo la presidenta les dijo: ‘Salúdenme, aunque no me abonen’.
Pero es otra fantasía igual a la de quienes describen el instante en que Claudia decide no entretenerse apapachándolos, como un reproche a los dirigentes de Morena y a los senadores que acordaron posponer hasta 2030 la entrada en vigor de la reforma que prohibe el nepotismo en la sucesión de un cargo.
Porque en el mismo grupo estaba la hermosa presidenta de Morena, a quien la titular del Ejecutivo le encargó una tarea: diga lo que diga la Constitución respecto a que los controles al nepotismo se activarán hasta 2030, en la siguiente elección general el partido hegemónico no postulará en el mismo puesto a hermanos, padres, hijos, cónyuges o cualquier otro pariente cercano del gobernante o representante popular que está terminando el periodo. Si en Guerrero o en Aguascalientes quieren hacerlo, que lo hagan por otro partido (a ver cómo les va con el Verde solo).
Así, pues, decir que ‘la foto’ marca la ruptura del lopezobradorismo con el gobierno de Sheinbaum es onanismo intelectual. Aunque no puedo negar que el momento es chusco y que dio a los detractores del gobierno federal la oportunidad de desviar la atención sobre un hecho político realmente trascendente: la presencia en un acto de unidad nacional de ocho de los gobernadores de oposición.
La verdadera distracción no es la que tuvieron los despistados protagonistas de la foto, sino la que se quiso generar en torno a la demostración de fuerza política y respaldo popular de una presidenta que, en todo el mundo, se le ve como una hábil negociadora frente al caprichoso Donald Trump.
MOVILIZAR NO ES ACARREAR
Por lo demás, el incidente de los políticos que no vieron pasar a la jefa inhibió la campaña que habían preparado para, con el tema del acarreo, restarle lustre a la concentración en el Zócalo del domingo 9 de marzo.
Que más de un líder sindical haya amenazado a sus agremiados con sancionarlos si no se sumaban a la manifestación, o que les hayan dado dinero para la cena a algunos de los que se subieron a los camiones, no cambia la realidad: la inmensa mayoría de los que viajaron a Ciudad de México lo hicieron con entusiasmo y consciencia política. La presidenta lo describió a la perfección: de otra manera, no se explica la respuesta de la gente a las arengas de Sheinbaum.
Alguien me preguntaba hace unos días cómo decido el tema de una columna. Y mi respuesta ahora podría ser que uno de los disparadores son esas tonterías que se publican en los medios y se difunden en las redes sociales, insultando la inteligencia de los lectores y de quienes confiamos en el criterio de las personas que nos los mandan.
Lo oportuno de ‘la foto’ volvió ocioso el reclamo por el acarreo que todavía algunos periodistas, como Reyna Haydeé Ramírez, trataron de revivir en la mañanera. Pero salvó a la conversación pública del ‘zopiloteo’, es decir, del uso macabro del accidente mortal que sufrieron los pasajeros de uno de los autobuses rentados para la movilización.
La supuesta intencionalidad de quienes posaron para la foto corresponde al deseo de los detractores de la 4T de ver cómo el movimiento se fractura entre los seguidores de Sheinbaum y los que, presuntamente, representan los intereses del expresidente López Obrador.
Como no funcionó la estrategia para obligar a Claudia a romper con el iniciador del movimiento, ahora pretenden hacer que el ala obradorista de Morena tome distancia de la presidenta. La esperanza que le queda a una oposición incapaz de rehacerse antes de 2030, es que el nuevo régimen se fracture en el marco de la sucesión presidencial.
LA ANTIMONUMENTA
Quemar la puerta de Palacio de Gobierno se ha convertido en la antimonumenta en Colima, sólo que en lugar del símbolo de Venus con un puño alzado al centro que dejaron de manera permanente en Ciudad de México o Guadalajara, con un profundo sentido de sororidad el Gobierno del Estado colocó en la banqueta de la sede del Poder Ejecutivo una placa que registra la validez de los reclamos que se hagan el 8 de marzo.
Ya a estas alturas es por demás establecer si la idea de quemar la puerta de Palacio por primera vez fue idea del ‘bloque negro’ de la marcha, o si en los actos de vandalismo participan hombres empeñados en desacreditar el movimiento feminista, porque la conclusión de las colectivas es que ningún inmueble vale más que la vida de una mujer.
Inserta en el discurso político, esa afirmación resulta irrebatible. La postura oficial expresada por la gobernadora Indira Vizcaíno en sus redes sociales, es que el 8 de marzo es “una fecha de conmemoración, reflexión y exigencia de justicia para todas”.
Ese día se debe reconocer la valentía y firme determinación de las mujeres que conforman los diversos movimientos feministas. Aunque algunas de ellas (como lo vimos el sábado 8 de marzo en las diferentes marchas que se realizaron en el país) hayan expresado “como desearon hacerlo”, su exigencia de que los gobiernos sigan trabajando en la defensa de las causas de las mujeres.
Como cada año desde que tomó posesión, incluido el pasado cuando la mandataria estatal cesó al subsecretario de Seguridad por ordenar dispersar a las manifestantes con gas lacrimógeno, su instrucción fue clara: las fuerzas públicas y los responsables de la logística deben respetar escrupulosamente la libertad de expresión y manifestación, acompañando institucionalmente a las manifestantes para garantizar la seguridad de ellas y sus familiares.
La gobernadora ha dicho varias veces que no hay bien material que sea más importante que los derechos de las mujeres. Pero más significativo es que Indira asuma personalmente lo mucho que queda por hacer, a fin de garantizar la igualdad sustantiva y hacer justicia a las mujeres que han sido víctimas de diferentes tipos de violencia.
DUELE LA IMPUNIDAD
Este año el llamado a no vandalizar se limitó a los comercios y edificios patrimoniales que no son del gobierno estatal, como la Catedral o el Museo Regional de Historia. Incluso, hay un acuerdo tácito para que el asalto a Palacio no pase más allá del zagúan. Ciertamente, sería una terrible contradicción simbólica que las manifestantes ingresaran a las salas para llevarse los vestidos de Griselda Álvarez que se exhiben en una de ellas.
La antimonumenta en Colima es más bien un happening o acontecimiento (‘acción en tiempo real que se considera obra de arte’) al que ya ni siquiera se le puede acusar de atentado al patrimonio histórico. Al INAH le corresponde proteger los bienes históricos con una antigüedad mayor a un siglo, pero el portón no tiene más de un año.
Por su parte, la fachada que tras la restauración del Palacio luce ahora sus colores originales, ha ido acumulando pintas. Y no hay especialistas en conservación arquitectónica a quien le interese borrarlas, ni mucho menos aplicar un recubrimiento antigraffiti que posibilite limpiar el aerosol sin dañar el estuco.
Las activistas más radicales ignoraron la petición de usar como muro donde escribir consignas y peticiones, las hojas de triplay en las vallas que se pusieron para proteger el frente del inmueble. Echaron abajo las endebles mamparas sin preocuparse de usarlas como se sugería.
Si el Día Internacional de la Mujer no es una fecha para felicitar a las mujeres sino para escucharlas, en Colima como en todo el país hay un clamor que se deja oir estruendosamente durante esa jornada, en contra de los casos impunes de feminicidio o desaparición donde la víctima es femenina.
Todos sabemos de alguna de esas injusticias. Una ocurrió en 2021 en la misma calle donde vivo en Villa de Álvarez: el joven que apuñaló a una menor de edad y luego prendió fuego a la casa donde se alojaba la muchacha, estuvo menos de 15 días recluido en la correccional y ha podido seguir su proceso en libertad, acudiendo a firmar cada dos semanas.
El (o la) juez de la causa aceptó un argumento mañoso de la defensa: la víctima no murió de las 20 heridas punzantes sino de asfixia, tras quedar atrapada en el baño donde se había refugiado; y el agresor, entonces, no es culpable de homicidio sino de mera tentativa. De los daños al inmueble, el menaje de casa y un automóvil, así como del robo del vehículo que usó el victimario menor de edad para huir, de eso nada resolvió el o la juzgadora.
EDIFICIOS PRESTADOS
“Ya platicamos con Indira, con la gobernadora; con Mario Delgado [titular de la SEP], y van a platicar con ustedes para ver cómo les podemos ayudar”, les dijo la presidenta Sheinbaum en su pasada visita a quienes le solicitaban una sede para el Isenco en Manzanillo que ha venido funcionando últimamente en el Conalep.
Y en esta columna recordamos que ser huésped de otra institución educativa es parte de la historia fundacional de casi todas las universidades, públicas y privadas, en Colima. En el municipio costero, de hecho, la Universidad Tecnológica de Manzanillo arrancó en el mencionado Conalep mientras terminaban de construir la sede de la UTM.
Al respecto, un lector nos comentó que cuando nació el Instituto Tecnológico de Colima (ITC) empezó a funcionar en los salones que no ocupaba en el turno vespertino la Secundaria Técnica No. 6 ‘Moisés Sánchez Garza’. El plantel ubicado en El Diezmo que nació como Escuela Técnica Industrial (ETI).
Los primeros estudiantes del originalmente conocido como Tecnológico Regional no fueron huéspedes de la ETI sólo mientras terminaban de construir las instalaciones propias de lo que hoy es el campus Colima del Tecnológico Nacional de México (TecNM), porque el ITC no tuvo sus propios terrenos hasta que el entonces alcalde de Villa de Álvarez, Gabriel León Polanco, hizo la donación de una superficie en los límites de ese municipio con el capitalino.
En años más recientes, esa Escuela Secundaria Técnica, ya como No. 25, se cambió a Villa de Álvarez donde aprovechó un conjunto de aulas construidas por la avenida Pablo Silva. Los edificios que dejó la ‘Moisés Sánchez Garza’ en El Diezmo fueron incorporados al Campus Central de la Universidad de Colima, que los destinó a la Facultad de Ciencias de la Educación.
Creado en 1974 como Escuela Superior de Ciencias de la Educación (ESCE), esta Facultad operó durante más de dos décadas en los salones de las escuelas de Derecho y Ciencias Políticas que se quedaban vacíos durante las vacaciones de verano, pues las licenciaturas que ofrecía se impartían en modalidad semiescolarizada.
VEINTE AÑOS ARRIMADOS
Tras este recuento de los planteles que han funcionado en edificios prestados, decir que todas las instituciones educativas del estado pasaron por una etapa en la que funcionaron en espacios prestados o improvisados puede sonar insensible cuando hablamos del Isenco Manzanillo. Y lo deja muy en claro una integrante de esa comunidad escolar:
“El ISENCO Manzanillo cumple este año 20 de haber sido fundado. Y desde entonces ha estado en diferentes planteles, en donde han tenido que superar múltiples complicaciones.
“Agradeceríamos a la Gobernadora, al secretario de Educación y a la Presidenta de la República que, durante este sexenio de la maestra Indira para quien la educación es el eje de su gobierno, se atienda la petición del estudiantado.”
Los estudiantes normalistas “no necesariamente solicitan un plantel nuevo, sino uno de los que están desocupados”. Y, ciertamente, la dinámica poblacional en Manzanillo ha ido dejando libres inmuebles que originalmente fueron destinados a la educación. Es el caso de los planteles que la Universidad de Colima movió de San Pedrito al campus El Naranjo.
Si un acuerdo entre la Secretaría de Educación y la UdeC fue el que se dio en El Diezmo para reubicar una secundaria técnica en las colonias donde hay demanda, cediendo aulas, auditorios y otros espacios a una escuela superior, ¿podría volver a darse este intercambio en Manzanillo?
Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com