Editorial: El circo como acción de gobierno

 

 

(Editorial 31/03/2025).- Como si la historia fuera cíclica, desde que inició su mandato como alcalde del municipio de Colima, Riult Rivera, ha hecho de los espectáculos y festivales la principal característica de su gobierno, una situación que ya molesta a los capitalinos porque la administración municipal que encabeza evade su función principal, que es la prestación de servicios públicos, tales como: rehabilitación y mantenimientos de calles, parques y jardines, recolección de basura, alumbrado público; así como brindar seguridad pública y tránsito, aspectos esenciales para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la ciudad capital.

Rivera Gutiérrez ha aprovechado la utilización del “circo” con una doble finalidad: por una parte, promoverse políticamente en los otros nueve municipios del estado en su ansiada búsqueda por la candidatura del PAN y el PRI a la gubernatura del estado, pues calcula que dos mujeres del PRI le pueden comer el mandado; y por la otra, trata de distraer a los colimenses y con ello evitar que se preocupen y ocupen de asuntos más importantes, más relevantes. Hay que recordar que en la antigua Roma, los emperadores usaban el pan y el espectáculo de los circos para mantener a la población feliz y distraída. 

Pero esto no le ha funcionado del todo al festivo alcalde, pues por más festivales que realice, presentaciones en fiestas pueblerinas y por más cabalgatas que encabece, los habitantes de Colima le siguen demandando obras y acciones de gobierno, más que fotos de su inauguración, poque pareciera que las obras que inaugura no tienen fin. Ahí está por ejemplo el programa de rehabilitación de calles, que no se ve en cuál parte de la ciudad se esté aplicando, pues la capital sigue llena de baches y vialidades en mal estado.

Por si esto fuera poco, la falta de alumbrado público en algunas colonias al oriente de la ciudad ha sido una constante, durante meses vecinos de la colonia Las Américas o también conocida como Las Torres, han denunciado la carencia de luminarias en el jardín de la colonia, lo que lo vuelve inseguro. Y es precisamente el tema de la inseguridad, uno de los aspectos más sentidos de los colimenses, toda vez que los homicidios dolosos no cesan y se han incrementado los delitos contra el patrimonio, entre ellos, el asalto con violencia de acuerdo con las cifras dadas a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Al reclamo social se suma la opacidad existente en los festivales organizados por el Ayuntamiento de Colima. “El Sábora Fest Colima 2025”, es el más claro ejemplo de ello. Se conoce en términos generales el monto de lo recaudado, más de cinco millones de pesos, según lo manifestó el propio Riult Rivera, pero nadie sabe cuánto le invirtió el ayuntamiento y eso ha sido motivo de múltiples especulaciones, como el hecho de que la presencia de la actriz y conductora de televisión, Galilea Montijo, tuvo un costo de un millón de pesos. ¿Cuánto costó traer a Río Roma o a Raúl Di Blasio?. Hasta ahora, es un misterio. 

Por ello es oportuna la seria acusación de la regidora Azucena López Legorreta, quien afirmó que recursos de la partida de Servicios Públicos Municipales fueron desviados para financiar el festival y hasta ahora nadie la ha desmentido. Y lanzó un severo cuestionamiento ¿cómo es que hay dinero para organizar esta clase de eventos, pero no los hay para cumplir con la función sustantiva del ayuntamiento?.

Ese es el quid del asunto. El Ayuntamiento de Colima que preside el alcalde Riult Rivera salió bueno para la organización de eventos, festivales y presentaciones artísticas, como que si está fuera un servicio público esencial para los colimenses. No es así, generan diversión para muchos, ganancias económicas para pocos y el lucimiento político y personal para el presidente municipal. Desafortunadamente ese cuestionado estilo de gobernar le ha sido aconsejado por uno de sus aliados políticos, el exgobernador Mario Anguiano Moreno, quien por cierto, tiene graves acusaciones por corrupción. 

Algunos prominentes priístas, como el exgobernador Fernando Moreno Peña, en su programa “A Propósito”, que se transmite en páginas digitales, ha cuestionado ese estilo de gobernar, señalando sin decir nombres, que hay alcaldes que solo se la llevan de fiesta en fiesta. ¿Qué es lo que festejan?, cuestiona. Y es que ante tantas carencias, los festejos no responden a las demandas y necesidades de la población capitalina.